Este poema me lo ha enviado el escritor Abraham Méndez Vargas desde Santo Domingo. Está dedicado a Nadja, su actual esposa y compañera a quién cariñosamente llama Sarah. Mis felicitaciones para ambos querido amigo y que sean muy felices.
Mercedes Sáenz
NADJA
Por:
Abraham Méndez Vargas
PARA SARAH FELIZ,
CON TODO MI AMOR.
Quiero cocinar tus sentidos,
dejar la sal de último;
sazonar con mil besos todo tu cuerpo
de pétalos de rosas al amanecer sonriente;
cuecer a fuego lento tus orillas,
como a esos suculentos
frutos traídos del mar,
y después de todo aquello,
bien rociada de miel de abejas,
o aceite de oliva extravirgen del paraíso,
verte cerrar los ojos,
para no verme morir de emoción.
Y mientras se recompone
la forma de mi ombligo,
verte dormida sobre mi tórax
aun sudoroso, como un caballo salvaje,
después de la gran carrera de su vida.
Quiero que tu bello cuerpo,
al recibir la sal postrera
de mis fuerzas viriles,
sientan cantar en tus oídos
el ruiseñor de la ventana,
y el alba que despierta
como una gran flor del sol,
y si estás aun dormida,
termines bien encogida
al sentir el picotazo de un gallo que canta,
al final de la jornada,
y dejarte sonreída,
sacudiendo el plumaje josco del amanecer,
mientras caigo exhausto
como el buen Adán en su rosal.
martes 23 de febrero de 2010
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