jueves 7 de julio de 2011

TABAS

TABAS



Su infancia fue toda en el campo pero desde chico la desobediencia fue lo que mejor hacía. Nunca se puso bombacha ni chambergo, ni botas ni alpargatas. Su caballo era un jeep viejo y su sol no era diana a las cinco. Sus ojos de aguilucho insertados disimuladamente en su cara reconocían cualquier cosa que sucediera en el campo antes que cualquier baqueano.
La tradición no se rompe decía su tata y el castigo fue mandarlo a estudiar mucho más lejos que Buenos Aires. Y se llevó las tabas. Las figuritas se daban vuelta, caían de canto o desaparecían. Le burlaban el cara y ceca de los astrágalos de vaca.

Estaban a prudente distancia una de la otra en una biblioteca lustrosa, algunas cubiertas con barniz, otras pintadas con cera o con aceites. Pero una estaba cómo la dejó la tierra. El hueso pelado contra el viento y el agua, resistiendo un tanto a las narices insistidoras que buscaban carne.
Cada vez que la curiosidad de una mano se alargaba, aunque sólo el índice las rozara, cada quién que las tocara le hacía saltar su corazón cómo una hembra defendiendo sus crías de un lobo malo. Cada mano extraña le era brutal, desgarraba su historia rompiendo cómo al arqueólogo la tierra con un trépano. Y no decía nada, esperando que algún día una mano sola del otro lado del potrero las tocara

Años de camisa y corbata y el saco colgado en sillas de colegio inglés que también sabían hacer estudiar la tierra en un idioma que rápido dejó de ser extraño, pero le carraspeaba la garganta por ausencia de mate y bombilla.
Mandó los bultos, los libros nuevos, los archivos de computadora, todo lo que pudiera llegar a su casa antes de que él lo hiciera.

Volvió con atuendo citadino y antes de llegar a los pagos se vistió, casi de fiesta. Lustrosas las botas y la camisa más blanca. Rastra de plata buena, chaleco y bombachas de gaucho. Se anudó el pañuelo bien rojo al cuello para tapar cómo sangre seca el llanto.
Entró al escritorio de la biblioteca brillosa y allí estaban. Las tabas y un dedo índice de mujer suave se paseaba por ellas. El amor de toda su vida, de toda su vida, la del otro lado del potrero.
Apenas se dio vuelta le volvieron los ojos tan negros y el pelo a incrustarse derecho al corazón cómo cuchillo que acierta dónde.
- Me aprendí la palabra Tomás. Dicen que ahora a las tabas les decís astrágalos. Te han pintado feo Tomás, te han pintado feo. ¿Dónde has visto que las tabas tengan pintura?
En un giro lo abrazó hasta la espalda haciendo un solo pecho y le inclinó la cabeza en el hombro. La boca ya hablaba sobre la piel rozando el pañuelo.
- Sacate esa ropa Tomás. Tu tata se murió ayer y a mi me da lo mismo cómo digas, cómo hagas

Mercedes Sáenz

domingo 15 de mayo de 2011

AMANECIERON LUNAS


AMANECIERON LUNAS




Espero los últimos oscuros para ver, antes de empezar a escribir.
Vienen por aquí inventando horizontes por dónde asomar, arriba de los vértices visibles.
Sombras de pájaros (que habitan con pocos hombres) acarician el vidrio de perfil, a la silla de hierro algo torcida que ha quedado más lejos, asoman, con saltos pequeños como las ramas punta de un árbol a las tejas.
Y vuelven a juntarse todos los pedacitos para volverse una sola luna.
Y aprieto los ojos fuerte cómo una única reverencia porque después de eso se va. Y mis pies se van del cielo y se abre la puerta para llevarme a una silla y a la primera taza de café, antes de escribir, después de hacerme feliz.

Mercedes Sáenz

jueves 14 de abril de 2011

MARITA RAGOZZA DE MANDRINI






De izq.a der.: Mirna Celis, la autora, Arquitecto Podestá , vice-presidente del Círculo de Escritores de Pehuajó y Estaban Fauret, Presidente del Círculo de Escritores de Pehuajó


“VELOS Y DESVELOS “

de

MARITA RAGOZZA DE MANDRINI

http://avesdelcielo-espiritualidadenlared.blogspot.com/

Obra de la escritora y artista plástica MIRNA CELIS titulada “El vuelo de las monarcas”. Las mariposas monarcas tiene la magia que los aborígenes del Amazonas les confieren como sanadoras. Es decir, si se les pide un deseo, hacen que éste se cumpla.

Mis poemas ascienden

con deseos de amor y paz,

las monarcas los dibujan en el cielo

en coreografía de velos y desvelos.


PRESENTACIÓN



El día 8 de Abril del corriente año se presentó el tercer libro personal de MARITA RAGOZZA DE MANDRINI, titulado “Velos y desvelos”, con obra de tapa perteneciente a la artista Mirna Celis, con prólogo de la Directora de Iflac Argentina y Sudamérica, Lic. María Cristina Azcona, con comentarios en solapas de Rafael Salemme, Ernesto Kahan, Andrés Aldao, Susana Roberts y María Eugenia Caseiro.



La autora mantuvo su temática de escritura respecto a los valores humanos, y si bien la mayoría son poemas, incluyó en su nuevo libro narraciones breves donde despliega su fantasía.



Tiene poemas de su fe católica, sobre la paz y la sociedad y sobre el dolor, la vida y los sueños.



En su presentación, Marita Ragozza de Mandrini, como es su actitud habitual, se refirió especialmente sobre la paz y la armonía, designando y preconizando las personalidades de sus maestros y mentores del Foro Internacional de Literatura y Cultura por la Paz, Dra. Ada Aharoni, Dr. Ernesto Kahan, Licenciada María Cristina Azcona y Dra. Susana Roberts.



Fue una velada de gran acompañamiento, desde lo cercano, por su esposo, su profesora de inglés, sus compañeras de promoción del secundario, sus profesoras, amigos y vecinos, sus pares del Círculo de Escritores de Pehuajó.



Y como lo dijera Marita, desde la distancia, su hija que le había enviado una lapicera especial para la firma de ejemplares, sus escritores amigos, especialmente desde las Entidades IFLAC (Foro Internacional de Literatura y Cultura por la Paz), de UHE (Unión Hispanoamericana de Escritores) y de la Fundación Literaria Argentina.



La presentación se realizó en la Biblioteca Popular Bernardino Rivadavia, ámbito especial y una casa muy querida por la escritora quien, además de estar siempre cerca, integró comisiones directivas en la misma.



MARITA RAGOZZA recordó a los presentes que la Biblioteca Popular Bernardino Rivadavia – siendo ella su Secretaria- se realizaron las gestiones para la visita a Pehuajó en la Feria del Libro 2004 de la Lic. María Cristina Azcona y su señor padre, Dr. Alberto E. Azcona, destacando sus medulosas e interesantes conferencias, como los cuentos ambientados en la pampa bonaerense.



La escritora firmó ejemplares y recibió las felicitaciones de sus pares, familia y amigos.

PEHUAJÓ, 12 de Abril de 2011

domingo 12 de diciembre de 2010

DOMINGO DE LLUVIA

DOMINGO DE LLUVIA


junté unas letras
tempranísimo

a las seis y veinte ya
después del segundo desayuno

llovía sobre mi domingo
y sobre las lomas
y sobre mi río.

junté unas letras
para decirte
aún medio dormido
ya te extraño amor

tan pronto

nada cómo tanto más que eso.

Mercedes Sáenz

domingo 28 de noviembre de 2010

PERICLES DE ATENAS DE LAURA ELIZALDE



PERICLES DE ATENAS de LAURA ELIZALDE

Muy claro es que nada sé especialmente de las cosas que me apasionan. Por lo tanto voy a escribir esto sin saber absolutamente nada.
Muchos libros leí dos veces en mi vida, de forma inmediata, salteado por partes, por impulsos amigos que me hacen llegar de nuevo a páginas que de alguna manera guardó mi frágil memoria.
Es una necesidad leer dos veces, mi ignorancia apura el diccionario, la impaciencia –ya no es sólo mía, es toda - compite conmigo sin piedad para aquietar las preguntas filo o leves, agudas o esdrújulas que comparten conmigo los libros.
Me apasiona atravesar la oscuridad de un túnel, no importa ni su tiempo ni su largo. Pericles de Atenas de Laura Elizalde es un todo luz, toda luz que no se termina en la contratapa. Persona y personaje claramente definidos en una novela que no da tregua en esa parte de la historia de Grecia que desde siempre se llevó todos mis sentidos.
Hice primero un bosquejo de lo que me importaba en cada capítulo y terminaba el rato o el día con una serie de anotaciones que no hacían otra cosa que repetir lo que ya estaba escrito por Laura Elizalde.
Pericles de Atenas conjuga la maravillosa dualidad de la filosofía, sin perder jamás el hierro y terciopelo que lo sostienen con tanta poesía.
Si es todo lo que fue, no lo sé.
Sí sé que en Pericles de Atenas existen otros millones de colores en el mundo como jamás los había leído.

Mercedes Sáenz

miércoles 24 de noviembre de 2010

TEMBLAR





TEMBLAR


En un asiento de cemento de esos mudos sin respuesta me senté liviana, creo que por eso me sentí transparente. Era el azúcar en el fondo de una taza de un café incierto, sin cucharas. Era una vez una niña mirando la oscuridad de un hueco. Era la minúscula parte del tallo que no se mira. Era la forma indescifrable, la escurridiza consistencia de lo que no puede retenerse ni con los sentidos.

Siempre veo pasar el gato de un poeta que amo cuándo estoy por decir algo.

¿Alguien contó mis días? ¿Alguien supo de mi? ¿Alguien cantó mis letras?

Nunca tuve una consagración de mi, ni con los miles de sacramentos, por más que haya peregrinado cada noche de lágrimas que duraban un grito.

Siempre veo pasar el gato de un poeta que amo cuándo estoy por decir algo.

Anoche, antes de temblar tres veces, renegué de mi, bajo tu cuerpo y desde tu abrazo.

El gato silencioso de Charly B. pasó cerca cómo el segundo de una caricia. Y por primera vez pude saberme aunque no fuese definitivamente. ■


Mercedes Sáenz

lunes 15 de noviembre de 2010

PUCHA QUE SOMOS SONSOS

PUCHA QUE SOMOS SONSOS

El mate al costado del agua
hace larga la tarde
vuelo con las garzas de este río y el sol
quebrado entre sus alas abiertas.
Me sale decir
aunque no sea decirte
pucha que somos sonsos hermano
es una pena
cuando la terquedad y el orgullo
se mezclan antes que cualquier yerba
y se toma a sorbos lentos
como si no existiera el agua pura.

Pucha que somos sonsos
ni lástima ni tristeza
pena, eso es.


Mercedes Sáenz